Desde que entré a bellas artes la vida me ha cambiado por completo y en todos los sentidos.
Desde que me levanto feliz de ir a un lugar donde estudio lo que más amo, hasta el hecho en el que ir en el transporte público y hacer hora y media de camino no me interesa porque todo eso vale la pena y lo estoy haciendo por algo que me fascina y me hace feliz.
Y no sólo eso.
Maestros diferentes.
¿Han notado que hay maestros que odian su trabajo?
¡Pues aquí es tan diferente!
Da gusto entrar al salón y ver a los maestros sonriendo, haciendo bromas, y sobre todo, disfrutando lo que hacen, no cabe duda de que todos tenemos vocación para algo y dedicarnos a ello hace que se note desde nuestro físico.
Mis amigos son una cosa bien curiosa, no diré que todos los del grupo son mis amigos, pero saben, al menos, todos nos hablamos con respeto y charlamos a gusto porque hay algo que nos une a todos por igual, ¿Adivinan?
Música.
La Música.
Así es, pueden que no seamos los grandes amigos estas 40 y tantas personas que vamos a la escuela, pero todos nos llevamos bien, con respeto, hasta ahora no he visto nada de: “Me cae mal tal tipo y le hago la vida imposible” no, todo es bien distinto aquí, y si, creo que es porque todos vamos persiguiendo el mismo fin, que no es otro más que hacer música, si bueno, con sus excepciones pero la idea es esa, la música unifica, y aquí va lo demás.
Recientemente un profesor del INBA impulsa un proyecto o taller (les fallo con el dato pero esa es la idea) de enseñar canto (bueno, música en general) a niños con capacidades diferentes.
El dijo algo muy interesante y es que nos habla de que nadie sabe como enseñarles, no hay un método, se trata entonces de que todos los maestros se vayan integrando y juntos vayan descubriendo nuevas maneras de enseñar música a estos chicos que, como bien dijeron, ¡al final de cuentas son seres humanos igual que nosotros!
Y lo que más me sorprendió de lo que dijo el maestro que impulsa este proyecto: “La verdad es que muchos tienen miedo"…
Y sí, si lo creo, he visto desde entonces que a veces en las calles los ven como si fueran muy distintos a nosotros, se nos olvida a veces que somos de la misma raza, la misma especie pero aquí el punto es que al menos en la escuela eso no existe, ¿Por qué?
Por que ellos van por la música, ¡Al igual que nosotros!
Mis estimados lectores, es por eso que esta entrada se llama así.
La música es eso.
LA GRAN UNIFICACIÓN.



4 comentarios:
que lindo, tienes mucha razón... me gusto mucho esta entrada, un beso!
Hola María Ignacia! Muchas gracias por tu comentario y espero tenerte seguido por aquí, eres siempre bienvenida.
Saludos!
¡Qué gusto oírte tan emocionada en tu nueva carrera! Como te decía en una entrada anterior, estás en TU camino, y al parecer cada vez te afianzas más en él. Me quedo con la primera frase de esta entrada: "Desde que entré a bellas artes la vida me ha cambiado por completo y en todos los sentidos", ¡excelente!, y con la que pones en tu Facebook: "Vinimos a ser felices... ¿Cómo? ¡Como sea!". Muchos saludos y adelante.
Rogelio
Hola Rogelio!
Así es, las cosas han cambiado bastante jaja, y verás madre me sugería estudiar letras hispánicas por mi afición a la lectura y luego dedicarme a la docencia... pero encontre una carrera mejor: "Enseñanza musical en piano".
Así que posiblemente tome ese propedéutico y licenciatura el próximo año XD no me queda duda de que para todos hay algo :P gracias por tus palabras y saludos.
Un gusto tenerte de vuelta n.n
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